Prevenir la obesidad se ha vuelto un objetivo de salud pública a nivel mundial a lo largo de los últimos años. Los reportes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) son alarmantes, pues se estima que, en el 2016, el 13% de la población mundial tenía obesidad. Alarmante, ¿cierto? Entérate sobre este gran problema en la nota.

¿Cómo saber si tengo obesidad?

La OMS ha definido un método simple para identificar si nuestro exceso de grasa ya se puede considerar sobrepeso y, finalmente, si se considera obesidad. Se llama Índice de Masa Corporal y se calcula tomando el peso de una persona (en kilogramos) y dividiéndolo por nuestra talla en metros al cuadrado, tendríamos algo como Kg/m^2.

Dependiendo del resultado, se podrá determinar en qué estado nos encontramos. La clasificación del IMC va así:

  • < 25 = peso normal
  • 25 a 29 = Sobrepeso
  • 30 a 35 = Obesidad tipo I
  • 35 A 40 = Obesidad tipo II
  • >40 = Obesidad tipo III

¿Cuál es la mejor manera de prevenir la obesidad?

Hay dos puntos importantes respecto a la prevención: dieta balanceada y actividad física. Lo ideal sería llevar las dos a la par, pero deberás prepararte bien para ello. A continuación te daremos unos consejos sobre lo que puedes ir haciendo:

  1. Más frutas y ensaladas. Como lo mencionamos antes, una dieta balanceada es lo que necesitas y nada mejor para ello que complementar las comidas diarias con ensaladas. Además, tener un frutero lleno, con gran variedad cada semana, aumenta las posibilidades de que termines utilizando frutas como snacks. ¡Pruébalo!
  2. Jamás con el estómago vacío. Evitar pasar hambre o el llegar muy hambriento a una de tus comidas, pues nuestro organismo se pone en estado de alerta y empieza a almacenar grasa por su cuenta, cosa que queremos evitar.
  3. ¡Más agua! Nunca está de más la recomendación general de beber agua para eliminar las impurezas del organismo. Los síntomas de deshidratación suele presentarse de la mima manera que los del hambre, por lo que estaría genial evitar confusiones en ese aspecto.
  4. Acude al doctor. Siempre ve por tu chequeo anual o semestral, siempre es importante descartar futuras complicaciones. Además, son profesionales. Su consejo y orientación son muy valiosos.
  5. Deja la comida chatarra. Creemos que esto es algo obvio, pero de todas maneras lo colocamos.

¿Ya tienes una idea de qué hacer en estos casos? Esperamos que estos pequeños consejos te hayan servido de algo, al menos como guía para futuras indicaciones que te hará un doctor o profesional.
Recuerda que en Manzana Verde contamos con planes alimenticios personalizados que te pueden ayudar con el exceso de grasa, ¡tan solo avísanos!