Se suele creer que una madre ocupada es sinónimo de estrés y aburrimiento, pero ese no debería ser el caso. Las responsabilidades con los hijos y el hogar no deben ser impedimento para poder llevar un estilo de vida saludable, uno donde puedas alcanzar tus objetivos profesionales o ser feliz de la manera que más te guste.

Dedica un tiempo para ti misma

Tómate un respiro de 15 minutos todos los días para hacer lo que más te relaje. Escuchar música en la terraza, un baño caliente, meditación, deporte en casa o lo que se te antoje. No es algo egoísta, simplemente es el tiempo que te mereces para hacer algo que te guste y, de esta forma, recargar baterías para continuar el día.

Una mamá feliz y saludable es buen modelo para la familia

Posiblemente quieras llevar una vida sana y tienes toda la motivación del mundo para hacerlo, pero también deseas enseñarles a tus pequeños (o a la pareja) las bondades de llevar una vida saludable. ¡Entonces que nada te detenga!

Explícales a tus hijos la diferencia entre los alimentos saludables y la comida chatarra y practica deporte cerca de ellos para que sientan un natural interés (¡los niños son muy curiosos!). Además, puedes incentivar su participación solicitando su ayuda para una receta sencilla o implementando pequeños concursos al momento de ejercitarse.

Tómalo con calma

No todos los días pueden ser perfectos y eso incluye una rutina “arruinada” de entrenamiento matutino porque los niños decidieron invadir tu cuarto desde muy temprano. Sabemos que eso no te ocasionará ninguna molestia, sino todo lo contrario. Recuerda que siempre hay un mañana para volver a ser saludable y sin descuidar a la familia.

Optimiza tu día a día

Conseguir una vida saludable no significa que nos dediquemos a ello en cada momento y aspecto de nuestras vidas. Sin embargo, es recomendable hacer una planificación para nuestro día a día, porque, de otra forma, viviríamos en una improvisación constante y eso solo se traduce en más estrés innecesario.

  • Comparte tu planificación. ¿Has visto esos calendarios de colores con notas llamativas en la oficina? Te pueden ser útiles incluso en el hogar. Coloca uno en la cocina donde detalles cuándo vas a entrenar y cuáles serán las comidas de la semana. De esta forma puedes planificar cuando tengas tiempo y no estresarte en los momentos más ocupados de la semana.
  • Aprovecha el tiempo. Al igual que con la planificación, puedes aprovechar el tiempo para ser más productiva que de costumbre. Por ejemplo, si estás cocinando para un día y notas que te alcanza el tiempo para algo más, entonces puedes aprovechar en cocinar más porciones o ir avanzando con el platillo de mañana.
  • Ejercítate desde casa. Precisamente ahora en tiempos de cuarentena es que no nos queda de otra. Antes no teníamos tiempo para ir al gimnasio o la falta de cuidado infantil nos lo dificultaba, pero, hoy en día, todo el ejercicio debe hacerse desde el hogar. Puedes intentar las rutinas HIIT (Entrenamientos de intervalos de alta intensidad) y los entrenamientos cortos, ya que son los más recomendados para mantenerte en óptimas condiciones físicas.

De la teoría a la realidad: crea tu propio camino

Todos los consejos anteriormente mencionados son solo eso, consejos y ya. Lo estándar no siempre tiene que funcionarte y es muy probable que no lo haga a la primera. El truco está en integrarlo a nuestra vida y adaptarlo para llegar a vivir una vida saludable. Algunas madres solo necesitan dormir sus horas completas y otras tan solo requieren algo de tiempo libre para sí mismas; no hay un enfoque perfecto, lo moldeamos así.

Para llevar una vida saludable es necesario paciencia y perseverancia, en madres y en cualquier persona. Es importante no tirar la toalla a la primera y, si es posible, encontrar la motivación necesaria en la familia. Como lo mencionamos antes, una mamá feliz y saludable es de los mejores modelos que se pueden encontrar.