Los mitos y verdades sobre la pérdida de peso son algo que hemos escuchado toda la vida, desde que éramos niños por nuestros padres hasta ahora que nos aventuramos a buscarlo por internet. Sin embargo, ¿qué es verdad y qué no lo es? ¡Quédate con nosotros para descubrirlo!

Mitos y verdades sobre la pérdida de peso

Mito: Muchos pueden comer lo que se les antoje y aún así bajan o mantienen sus peso

Verdad: Lo cierto es que para perder peso se necesita quemar más calorías de las que se consumen diariamente.

Sin embargo, también es una realidad que existen personas aparentando poder comer mucho y que prácticamente no hay cambios en su peso. No obstante, esas personas también se rigen por la misma regla que todos nosotros: calorías consumidas – calorías quemadas = déficit o exceso de calorías

Además, existen algunos factores que afectan nuestro peso. Los más comunes son los estilos de vida, factores ambientales, la edad, medicamentos, un metabolismo acelerado y, uno con el que muchos batallan, los genes.

Mito: Las dietas bajas en carbohidratos ayudan a bajar de peso

Verdad: Las dietas bajas en carbohidratos es saludable y está comprobado que puede ayudar a revertir diversos tipos de enfermedades (diabetes tipo 2, obesidad, etc); sin embargo, a lo largo de los años se han propagando creencias infundadas de que una dieta baja en carbohidratos es lo mejor para bajar de peso. Eso no es del todo cierto.

Empezaremos diciendo que este tipo de dietas no son aptas para todos. Cada cuerpo es distinto y lo que le funciona a otros, por distintos motivos, puede que no funcione contigo. Ahora, teniendo en cuenta esto, mencionemos los problemas que pueden llegar a ocurrir si de un momento a otro dejamos de consumir carbohidratos:

  • Interrupción del desarrollo muscular
  • Disminución de la testosterona
  • Aumento en la producción de cortisol
  • Disminución de la producción de tiroides

En esencia, romper relaciones con los carbohidratos se traduce en aumentar las hormonas del estrés y ralentizar tu metabolismo al mismo tiempo. Recuerda que dependemos de cierto nivel de carbohidratos para funcionar a la perfección.

Mito: Los productos y alimentos “light” no engordan

Verdad: Los alimentos con la marca “light” solo hacen referencia a que existe un producto “no light”, el cual contiene una mayor cantidad de calorías. Es decir, no significa que no proporciones calorías por completo, sino que lo hacen en menor medida.

Mito: El agua caliente elimina la grasa acumulada en el cuerpo

Verdad: Las calorías son quemadas gracias a la actividad física que tenemos y a los procesos internos de nuestro cuerpo. Por otra parte, el agua caliente es regularizada una vez llega a nuestro sistema digestivo, por lo que resulta imposible que la temperatura de lo que bebemos influya en algo sobre nuestra grasa corporal.

Incluso si somos de los que sudan al beber o comer algo caliente, debemos aclarar que eso no significa estar reduciendo grasas.

Mito: Las dietas que son tendencia son la mejor manera para reducir peso fácilmente

Verdad: Por lo general, estas “dietas milagro” cobran fama rápidamente porque prometen hacer bajar de peso en poco tiempo o incluso algunas dicen hacerlo permanentemente. Puede que al principio funcionen como dicen, pero la realidad es que no es sano continuarlas.

Este tipo de dietas son muy restrictivas, logrando que nuestro cuerpo desarrolle trastornos alimenticios y hormonales al dejar de recibir los nutrientes que necesita por largos periodos de tiempo. Se sabe de casos en donde la persona puede llegar a tener problemas del corazón si se consumen menos de 820 calorías al día.

Nosotros recomendamos apegarse a la manera segura para bajar de peso: dieta saludable y ejercicio. Junto a tu nutricionista, plantea metas que puedas lograr sin forzarte mucho y te aseguramos que verás resultados que te animarán a seguir.

Mito: Alimentos como el pan, el arroz y la pasta hacen subir mucho de peso

Verdad: Estos alimentos son los que conocemos como productos de grano, los cuales están hechos a partir de arroz, trigo, avena u otro cereal. Los granos se dividen en: granos refinados y granos integrales.

Por una parte, los granos refinados han pasado por un proceso donde son molidos y donde les remueven el germen y el afrecho, todo esto con el fin de otorgarles una textura más fina y durabilidad a los futuros productos perecederos que se producen. Obviamente, en el proceso, también se remueve la fibra dietética y todas las bondades que ofrecían.

Por otra parte, los granos integrales sí conservan el germen, el afrecho y el endospermo. Es decir, mantienen intactas sus propiedades y podemos comprobarlo en el pan, trigo y arroz integral. Se recomienda optar por estos antes que los refinados. Ejm: pan integral antes que pan blanco y arroz moreno antes que arroz blanco.

¿Qué te parecieron estos mitos y verdades sobre la pérdida de peso? ¿Conoces algunos más o deseas conocer más? ¡Esperamos tu comentario!

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