Al día de hoy, gran parte de la población desconoce la gravedad de esta patología y, además, tiende a ser confundida con otras enfermedades reumáticas. Por ello, hemos preparado este artículo con el fin de esclarecer las cosas que se deben conocer para identificarla y prevenir la artritis a futuro con buenos hábitos.

¿Qué es la artritis?

La artritis es una enfermedad inflamatoria crónica, la cual se caracteriza por la hinchazón y la sensibilidad en una o más articulaciones. Los síntomas más comunes suelen ser rigidez y dolor, pero, sin el tratamiento debido, la enfermedad causa graves limitaciones físicas; marcando así un deterioro en la calidad de vida.

La artritis reumatoide es el tipo de artritis más común en las personas y de la que más información se suele buscar, pero vale la pena recalcar que existen muchos más tipos: artritis del pulgar, artritis reactiva, artritis séptica, gota, osteoartritis, etc.

La AR es más frecuente en mujeres que en hombres y suele aparecer en adultos mayores; sin embargo, siempre está la posibilidad de que aparezca a cualquier edad.

Por si te lo estás preguntando, la artrosis y la artritis no son lo mismo. En el caso de la artritis, la inflamación es la causante de la enfermedad; en la artrosis, la inflamación representa el desgaste. No obstante, se considera a la artrosis como un tipo de artritis.

Síntomas de la artritis

Los síntomas de esta enfermedad afectan principalmente las articulaciones. Según el tipo de artritis, estos síntomas pueden variar:

  • Hinchazón
  • Rigidez o dificultad de movimiento
  • Dolor
  • Enrojecimiento
  • Disminución de la amplitud del movimiento articular

Prevenir la artritis con hábitos saludables

Salvo contadas excepciones, la artritis, especialmente la artritis reumatoide, no tiene cura. No obstante, se puede reducir el riesgo de padecerla y se puede limitar el impacto de los síntomas por si ya contamos con ella. Conoce aquí los hábitos que te ayudarán a superar esta lucha:

Para prevenir.

  • Mantener un peso adecuado es clave para no desarrollar osteoartritis en logares como las rodillas o caderas. Por ello, es importante realizar ejercicio de forma frecuente para prevenir casos así.
  • Evitar toda actividad que suponga un peligro para nuestras articulaciones. Creemos que es algo obvio decir esto, pero nunca está de más advertir que ciertos movimientos nos pueden causar alguna lesión y muchos están conscientes de eso al realizarlos.
  • Fortalecer los músculos que rodean las articulaciones con ejercicios recurrentes. Esto ayuda a aumentar la densidad ósea y previene lesiones a la par que disminuye el riesgo de osteoartritis.

Para controlar los síntomas.

  • Reduce el estrés. El estrés representa un detonante para los síntomas de la artritis y es importante pasar menos tiempo en ese estado. Por supuesto, es más más decirlo que lograrlo, pero siempre se puede encontrar la solución.

    Lo primero que debemos hacer es apuntar en una lista las cosas que más estrés nos genera y su debido grado de importancia. Si algún punto depende de otras personas, lo conversamos y explicamos nuestra situación. Si depende de nosotros, debemos buscar cambios para bien; tu salud está primero.
  • Evita las tareas pesadas. Si tienes la suerte de contar con el apoyo de alguien, encomienda las tareas pesadas y no te fuerces a más de lo que puedes.
  • Adopta una dieta especial. Los alimentos son factor importante en la vida de una persona con artritis. Debemos cuidarnos con ciertos alimentos y evitar otros a toda costa si deseamos prevenir la artritis.

    Alimentos que debemos incluir en nuestra dieta:

    Ácidos grasos: los ácidos grasos como el omega-3 reducen la producción de químicos que propagan la inflamación e inhiben las enzimas que la provocan. Los podemos encontrar en pescados grasos y en frutos secos.
    Vitamina C: El colágeno es el principal componente de los cartílagos y la vitamina C se encarga muy bien de protegerlo. No obstante, abusar de grandes puede traer efectos contraproducentes para casos como la osteoartritis.
    Té verde: El té verde es famoso por los antioxidantes que nos aporta y ello también disminuye el impacto de los síntomas. Se recomienda beber unas 3 tazas al día.
    Quercetina: Este antioxidante es capaz de inhibir sustancias inflamatorias, similar al efecto que tienen el ibuprofeno y la aspirina. Podemos encontrar este antioxidante en las cebollas, por lo que quizás querríamos incluirlas más seguido en nuestras comidas.

    Alimentos que debemos evitar a toda costa:

    Azúcar: Especialmente la procesada. Algunos estudios evidencian que la azúcar provoca un aumento en las inflamaciones.
    Aceite de soja y girasol: Ambos aceites contienen omega-6 que, a diferencia del omega-3, resulta perjudicial para las personas con AR.
    Carnes rojas, carnes grasas y mariscos: Dichos alimentos tienen en común la purina, siendo este un compuesto que se convierte en ácido úrico y que finalmente se acumula en la sangre; esto crea cristales que se instalan, dolorosamente, en las articulaciones.