Habrán momentos en la vida donde las cosas no saldrán como queramos y será inevitable que muchas veces se salgan de control. El cómo respondamos después, desde nuestros sentimientos hasta las acciones que tomemos, jugará el papel decisivo para afrontar dichas dificultades y así garantizar nuestra calidad de vida. Por ello, saber cómo controlar nuestras emociones resultará de gran ayuda para enfrentar esos contratiempos y no hay mejor forma de hacerlo que con técnicas de control emocional.

Técnicas para controlar mis emociones

Confiar en ti mismo

Empecemos por ponernos una meta clara y concisa, sin importar el grado de dificultad. Por ejemplo, llevar una vida más saludable y ver resultados en nuestro cuerpo.

Ahora, mentaliza que vas a cumplir ese objetivo y siempre con la autoestima alta para no dejarnos vencer por cualquier obstáculo que se presente. Digamos que no te vas a llenar de pensamientos pesimistas (una dieta es aburrida, nunca bajaré de peso, a los demás les funciona y a mí no, etc.) antes de siquiera iniciar tu plan saludable.

Todo está en ti, todo depende de ti.

Controlar mis emociones escuchando a mi cuerpo

  • Aprende a controlar la ansiedad. Tu cuerpo te pedirá alimentos cada vez que sientas estrés. Dependerá de ti si le das comida chatarra o frutas para calmar esa ansiedad.
  • No todo es comida, también es sed. Puedes tener la sensación de estar hambriento, pero muchas veces solo necesitamos hidratarnos. Un simple vaso de agua nos ayudará con eso, mientras que bebidas azucaradas ocasionan el efecto contrario.
  • ¡Ejercítate! Ya sea por diversión o para seguir un plan de vida saludable, siempre mantente activo con alguna actividad y de esta forma tu cuerpo liberará endorfinas. ¿Y qué son las endorfinas? Son sustancias que aumentan el estado de bienestar y combaten la sensación de dolor emocional.

No te obsesiones con la perfección

Obsesionarse con la perfección solo es un estado más donde perdemos el control; el rumbo. Por ello, no es aconsejable tener un régimen estricto para los objetivos que nos planteemos.

Aprende a perdonarte y ser flexible contigo mismo cuando las cosas no vayan de acuerdo al plan. Ejemplo: date un gusto de vez en cuando para luego volver a los hábitos saludables de siempre.

Aplica la ley de pareto (80/20) en tu vida. Ejemplos:

  • Identifica las actividades más importantes en tu día a día, las que más beneficios traigan a tu vida y dedícales el 80% de tu esfuerzo.
  • Que el 80% de tus alimentos sean nutritivos y que el 20% sean los antojos que estás intentando dejar.

Enfócate en aquello que puedes controlar

  • Evitemos que nuestra energía se concentre en la depresión, ansiedad y enojo.
  • Trata de realizar una actividad de tu agrado cuando los problemas se presenten. Chequear fotos en Instagram, ver una serie en Netflix que teníamos pendiente o escuchar música; cualquiera sirve.
  • Practiquemos técnicas de relajación para poder controlar el estallido de emociones y así evitar las reacciones nacidas del estrés.

Podemos concluir que las técnicas para controlar las emociones son decisiones que iremos tomando a lo largo de nuestra vida, pero ahora, más que todo, en esta etapa de redescubrimiento y donde aprendemos a confiar en nosotros mismos.